El día que se dio cuenta de ello se maldijo mil y una veces por no haberlo previsto. Solo podía pensar lo mucho que se detestaba a ella misma en ese momento por haber caído en un error tan tonto, un error en el que cae todo el mundo tarde o temprano. Estaba enamorada. Y sufría, sí, sufría mucho por no poderle ver todos los días, por saber que ese chico ni siquiera tenía claro sus propios sentimientos; tan pronto le abrazaba con toda la dulzura del mundo como iba detrás de otra a tontear un rato. Se odiaba por sufrir, no paraba de pensar "La cantidad de calamidades que ocurren en el mundo todos los días, la cantidad de gente que pierde a un ser querido cada hora... y yo aquí, como una tonta preguntándome qué estará haciendo él ahora."
Estaba confundida no sabía que sería mejor, que él le dijera lo mucho que la quiere, que quiere estar sólo con ella, que no quiere a nadie más; o que simplemente haya sido todo un malentendido entre ellos y que ya hubiera encontrado él su media naranja...
Pasara lo que pasase... nunca le guardará rencor, al fin y al cabo le hizo pasar muchos de los mejores momentos que ella recuerda y aunque él no sea consciente también le ayudo a salir de ese agujero en el que estuvo una larga temporada.
Y aquí está ahora ella como una tonta escribiendo lo que piensa en un simple Blog...


